En la huerta de Manoli no hay filtros. Hay tierra. Hay manos. Y hay verdad. Entre surcos recién abiertos, más de 100 personas llegadas de distintos puntos de España se agachan, preguntan, escuchan… y algunos se atreven a coger el azadón por primera vez. Sin móviles. Sin stories. Solo conversaciones cara a cara.
Impact Campus Galicia ha llevado a expertos, empresarios y perfiles muy distintos a San Xoán de Río, en las montañas de Trives, Ourense, con la idea de entender antes de proponer. He tenido la suerte de ser uno de esos cien líderes, como participante de algo que te cambia la perspectiva desde el primer momento en que pisas la tierra.
La realidad que no sale en Instagram
«Está muy bien eso que dicen de irse al pueblo… pero hay que vivirlo.»
Manoli lo dice mientras enseña a plantar cebollas. Sin dramatizar. Sin queja. Como quien lleva años conviviendo con lo evidente.
La vida rural tiene algo genuino, silencio, ritmo, comunidad, aire limpio. Pero también tiene otra cara. Aquí, tener ganado no garantiza que te recojan la leche. Aquí, hacer diez kilómetros puede ser un problema cuando no hay transporte y montar un negocio implica remar el doble.
El rural no necesita discurso. Necesita soluciones.
Lo que se ha vivido estos 4 días no va de turismo rural ni de experiencias bonitas. Va de ponerle nombre y cara a los problemas. De escuchar antes de proponer. De construir desde lo real, no desde el titular.
Porque sí, la vida aquí puede ser extraordinaria. Pero para serlo necesita que funcione: transporte, servicios, oportunidades.
Sembrar algo más que cebollas
En la huerta de Manoli se han plantado cebollas. Pero también algo más difícil de medir y más duradero. “perspectiva”. Porque cuando te ensucias las manos, cuando hablas sin filtros y entiendes lo que hay detrás de cada historia, ya no puedes volver a ver el rural igual.
Ni tampoco contarlo igual.
Alex Eduardo Marin – Estratega en Branding · Cofundador de Indigo Koncept El Branding es Amor Hablemos.
